miércoles, 10 de febrero de 2016

Naranjas confitadas.

 Muy buenos días,
¿Cómo llevamos la semana? Vaya semana complicada en general que tenemos, accidentes, temporales,.... a esperar que todo se calme y vuelva a la normalidad.
Estamos en muy buena época de naranjas así que no podemos perder la oportunidad de confirtar algunas y tenerlas para el resto del año. Es un poco largo el proceso pero nada complicado sólo necesitamos un poquito de paciencia. La espera merece la pena porque después nos van a quedar buenísimos nuestros bizcochos, roscones, ..... e incluso bañadas en chocolate.
Voy a explicaros el proceso,  vamos a ello.

 Ingredientes                                                                                     

* Tres naranjas medianas, las mías del campo de mi tía.
* 400 grs de azúcar
* Bicarbonato o sal
* Agua 

Si has leído bien, nada más.

 Elaboración                                                                                     

Bueno pues empezamos a confitar nuestras naranjas,  lo primero que hay que hacer es lavar muy bien las naranjas para que no tengan ningún resto de suciedad en la piel y secarlas muy bien. Posteriormente las cortamos en rodajas, de medio centímetro o un poquito menos y las ponemos en una olla con agua y y una cucharada de sal o bicarbonato y le damos un hervor de 5 minutos, desde que arranca a hervir.
Las sacamos con mucho cuidado y ponemos bajo el grifo con agua fría y con muy poca fuerza el agua y las lavamos bien.
Con este proceso queremos quitarle el amargor que puede dar la cascara de la naranja

Ahora ponemos otra olla con 200 cc de agua y los 400 grs de azúcar y ponemos en el interior nuestras rodajas de naranjas, dejamos hervir a fuego lento una hora aproximadamente o un poco más, de vez en cuando movemos un poquito la cacerola pero nunca metemos nada en este proceso porque podemos romperlas.
Cuando ha pasado este tiempo apagamos el fuego y las dejamos reposar  en el almíbar unas 24 horas.

Pasado este tiempo simplemente queda ponerlas a secar sobre una rejilla.


Cuando estén listas ya solo falta guardarlas, en mi caso las guardo en un taper entre láminas de papel de horno en la nevera o podéis congelarlas también.

Tras el secado así es como han quedado.



El resultado es muy bueno, espero que os haya gustado.
Que tengáis una dulce semana.

 

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